miércoles, 18 de enero de 2012

Mi nombre es Meredith tengo 19 años y vivo en los suburbios...


Hola mi nombre es Meredith, vivo en los suburbios y la mecánica cuántica es una de las ramas principales de la Física, y uno de los más grandes avances del siglo XX para el conocimiento humano; es la que explica el comportamiento de la materia y de la energía. Su aplicación ha hecho posible…Bla bla bla…. o_O

Una faltante, siempre es un problema para cualquier empresa o negocio ya sea pequeño o sea grande, y en el caso de la grande es cuando todos los directivos se reúnen a poner las cartas sobre la mesa y comenzar a preocuparse por el desequilibrio que les puede ocasionar esto en sus tarjetas bancarias…. Bla bla blaaa esto no me gusta….. ¬¬’

En este caso a mi me faltan ideas, me creerán si les digo que no tengo cabeza para pensar?... que tal vez la sola idea de tener que pensar en algo en especifico nubla todas y cada una de mis razones?... ¿Sera posible que en algún momento simplemente el mundo estalle y cada uno de nosotros junto con el? O_o ... ¿Que la solterona de la vecina amarguetas por fin se casara? :O ohhh Santo Cielo ¿Que cosas digo? :S que horror…. Mejor les cuento lo que pienso sin necesidad de razonarlo tanto, después de todo el solo hecho de en verdad dejar de pensar, es muy, muy preocupante para mi sistema y muchos me considerarían loca así que tal vez solo escriba arrebatado el día de hoy, después de todo ¿Quien invento las historias con reglas? Y por ahí dicen también que las reglas son para romperse jojo. ^_^

Pienso que cada uno de nosotros tiene una historia, algunos con muchos años vividos, otros con tal vez menos que los anteriores, pero al final no deja de ser una historia… construida con nuestras aptitudes, habilidades, defectos, virtudes y todas esas choroocientas cosas, pensaba hacer de esta libreta tal vez un cuaderno con buenas notas importantes, pero mejor no. :P

Obviamente cada historia comienza de manera diferente, la mía empezó en los suburbios, clase media- alta, chicas estiradas, chicos guapos muy creídos, riquezas, empresas, carros, fiestas… todo a mi alrededor súper bonito. Woaaoo! Mas tengo que ser sincera, no se quien soy, de donde vengo y como es que llegue aquí ya que… cha channn, ¡soy adoptada! ¿Que loco no?... Según las historias de Bárbara mi madre adoptiva un día llegue así como en las películas, llegaron, tocaron a la puerta y una bella, linda y tierna niña, que soy yo por supuesto…(esto ultimo por si creían que era alguien mas ) estaba en el piso de la puerta en una canasta…. <3

¿Queeee ondaa?? O_o Dudo mucho que eso de verdad sea cierto, Bárbara es demasiado imaginativa y rara, con decirles que no le gusta que le diga mama que porque según ella a sus 45 años se puede hacer vieja, además siendo sinceros ¿Que persona cuerda dejaría a su hija en una puerta y en una canasta en pleno siglo XXI? Bueno si son igual que Bárbara y Ramiro entonces no lo dudaría ni tantito, ahh casi lo olvidaba, ¡Ramiro! el que juega a ser mi papa, que aquí entre nos yo se que no le gusta que le diga papa se le nota a leguas, pero para marcar su hombría ante sus amigos pues soy la luz de sus ojazos. <3 _ <3

En todos los suburbios no hay otra como yo, la mayoría de los que tienen mi edad (haaaa por cierto tengo 19 aww que lindo…) se dedican a estudiar grandes carreras para algún día heredar las súper empresas de papá, yo también estudio aunque no una gran carrera, estudio fotografía, Ramiro dice que tengo talento natural y valla que Ramiro será todo lo loco que quieran, pero gracias a su estilo en particular a llegado a ser el fotógrafo particular de las mas importantes revistas de moda, (conozco Artistas gracias a el y tengo muchos autógrafos :) ) eso me da una enorme oportunidad a mi, y con mi talento natural auchhh que se agarre todo el mundo jaja … en fin además a Bárbara y Ramiro tal vez no les guste que les diga papas pero me quieren mucho tal y como se quiere a una hija, después de todo he sido lo mejor para Bárbara, que no tubo que perder la figura por tener un hijo jaja y yo en verdad los quiero mucho, a fin de cuentas nunca me ha faltado nada con ellos y si es verdad que me dejaron en una canasta agradezco que fuera aquí con Ramiro y Bárbara.

¡Haaa! dejen les explico como surgió lo del gusto por la fotografía, fue… (y digo que fue porque en ese entonces tenia 16 años) para una navidad que pasamos con los abuelos ( Los papas de Bárbara a ellos les encanta que les diga abuelos, además porque soy la única nieta por parte de Bárbara, bueno es eso o me tienen lastima jaja pero a mi me gusta creer lo primero) y con toda la familia, a las 12 como ya es costumbre, aunque a ellos no les importe mi sueño… comenzaron a abrir los regalos, Bárbara como es muy su estilo (aunque adoro que haga eso) me regalo un guardarropa completo (<3 como amo a Bárbara!)  y para mi sorpresa mi primer coche, aunque sii, seré sincera aun a mis 19 años soy una pésima conductora, tanto que yo me tengo miedo de subirme conmigo misma!,  así que casi no lo uso, además… ¿Quien le aria platica a Ernesto (el chofer) si yo utilizara el auto? Así que lejos de considerarme pésima chofer mejor digamos que soy una excelente persona por hacer de los días de Ernesto algo interesante.

Bueno me desvié del tema ese no era el punto, a lo que iba… después de la sorpresa de Bárbara seguía la de Ramiro, el cual saco una súper caja, tenia la intención de creer que era una tele nueva pero la verdad la caja no tenia cara de televisión nueva u_u y al abrirla en ella había todo un kid. de Fotografía, entre ellos una cámara profesional, muchos rollos completamente nuevos, lentes, flash… uff un sin fin de cosas, recuerdo solamente que puse cara de ¿Queee?... y Ramiro solo se me quedo mirando y me dijo con una amplia sonrisa en el rostro: “Incluyen clases y mañana las comenzamos..”, a partir de ahí comenzamos a salir a muchos lugares lindos, creo que la relación padre eh hija definitivamente se hizo mas fuerte en ese tiempo… me explicaba como usarla, como hacer que la luz natural siempre estuviera a mi favor y muchas cosas mas.

Me encanto tanto la idea que después yo sola comenzaba a salir a los parques (Claro siempre acompañada de Ernesto) y tomar fotografías las cuales tenia pegadas en una pared de mi habitación, cosa que a Ramiro le encantaba, al tiempo comenzó a invitarme a sesiones de fotos en los que comencé a relacionarme con este trabajo… incluso me dejaba hacer 2 o 3 tomas a mi o en ciertas ocasiones me pedía mi opinión… y ¡chachannn! He ahí mi gusto por la fotografía.

Así que decidí estudiar eso… haber ¿de que mas les puedo hablar? Ahh si ya see..

¡AMIGOS! Yo tengo amigos y no precisamente gente rica y de sociedad, digamos que de clase media igual y como yo me siento, son compañeros mios en la escuela de fotografía, Pablo y Analilia (si ya se suena raro pero así se llama que quieren que yo haga?).

Pablo definitivamente es un loco incorregible el cual se ha dedicado a la fotografía de paisajes, toma unas fotos hermosas y eso no se lo niego y ha conocido muchos lugares gracias a que siempre esta ganando premios en los que sus fotografías muestran algún lugar hermoso que resaltar de la naturaleza, en zonas turísticas.
Analilia le encanta el fotoperiodismo, le encanta tomar fotos de todos los acontecimientos, según sus nervios estudiara una carrera de periodismo terminando para poder estar en todos los lugares acechando a la gente y yo, que me he inclinado mucho a la fotografía en modelos obviamente todo eso gracias a Ramiro.

Siii ya se, se preguntaran que tenemos en común un loco incorregible por la naturaleza, una fotoperiodista y una fotógrafa de modelos... Pues la respuesta es clara y para mi muy obvia a los 3 nos une el amor por una cámara y un rollo para capturar imágenes punto. Pero de ahí en fuera nuestras formas de pensar en un momento dado llegan a enlazarse.

Que padre! Esto se convirtió en una muy buena charla jaja ya se para que utilizare la libreta y eso que me puse y escribí nada mas por escribir, pero bueno mi historia así ha sido, a si creo y espero que siga después de todo mucho no le he pedido a la vida, al menos no nada del otro mundo, lo único que si agradezco es que haya llegado asta este momento, tal vez después encuentre a mis verdaderos padres, tal vez no de cualquier forma lo que hicieron creo que lo hicieron por mi bien.

Mi nombre es Meredith tengo 19 años y vivo en los suburbios. FIN :)

martes, 17 de enero de 2012

viernes, 13 de enero de 2012

MoL


No es solo escoger a la persona, no simplemente es lo que se ve delante del espejo, nunca va a ser el físico, no es su ropa... no es nada. 
Es tu mirada cuando roza con la suya, es como vez el alma a través de sus ojos....

domingo, 8 de enero de 2012

MoL



Removí recuerdos que se convirtieron en llanto y entre tanto que llore, solo recordé que pedirle un deseo a una estrella fugas nunca ha funcionado por mas que cruce los dedos.

La vida da muchas vueltas

Mi vida siempre ha estado sometida a constantes cambios y mi padre siempre lo decía: "La vida da muchas vueltas"....

Incluso fueron las ultimas palabras que dijo cuando regresábamos de nuestras vacaciones, justo antes de que el conductor de un tráiler se desplomara frente a nosotros, momento antes de que mi padre perdiera el control de nuestro coche y no pudiera detener nuestra caída al vacío.

De ese día son solo pocas las cosas que recuerdo, y todas son como fotografías plasmadas en mi memoria, recuerdo estar mirando a lo lejos nuestro coche familiar completamente volteado, después una inmensa luz que emanaba de ese lugar, la siguiente imagen era de un hombre que intentaba hacerme reaccionar y al final la luz de la lámpara de un hospital.

El día que desperté, Max mi Golden retriever de un año se encontraba sobre la cama junto a mis pies, algo bastante raro ya que Max siempre había sido un perro muy inquieto, de hecho desde que Max llego a casa, nunca me hizo caso es mas creo que asta me ignoraba y me evitaba, jamás me dejaba jugar con el y era una sorpresa que estuviera tan cariñoso y amable conmigo, además era muy raro que estuviera ahí, ya que en un hospital no permiten animales, aunque tenia la firme idea de que Max estaba conmigo gracias a mi abuela materna, una mujer con una considerable fortuna la cual no visitábamos mucho excepto en días festivos o cuando ella nos mandaba llamar solicitando nuestra presencia obligatoriamente y la que no reparaba nunca en gastos siempre y cuando se hiciera lo que ella quisiera, a mi izquierda se encontraba una de las enfermeras que me administraba el medicamento indicado para cada día y frente a mi otra que revisaba mi expediente.

Tenia 15 años y nunca había sido muy cliente de los hospitales, estaba asustada, y no tenia la menor idea de que hacia ahí ni cuantos días tenia en ese lugar, solo sabia que mis padres no estaban conmigo y eso era aun mas raro, ya que por lo menos mi papa siempre estuvo al pendiente de mi asta cuando torpemente me rasguñaba con mis propias uñas o cuando Max intentaba morderme después de haberlo perseguido y enfadado todo el día; seguía pensando en lo que hacia yo en la cama de ese hospital y en algo mas interesante que los demás estuvieran haciendo para que en ese momento no hubiera nadie mas que Max y las enfermeras en mi habitación.



Como me gustaría no tener que estar sentada otra vez en esta silla de oficina, siguiendo como todos los días las indicaciones de mi abuela para que sus empresas marchen de la manera que ella siempre lo ha indicado, es mas, quisiera no tener que haber despertado hoy ya que definitivamente este día de recuerdos no lo había comenzado del todo bien. Decidí salir a desayunar fuera del hotel y fui a parar en un bonito restaurant algo sencillo, que para mi gusto eras lo que necesitaba después de vivir con tantos lujos; todo estaba perfecto incluso ya comenzaba a disfrutarlo justo antes de que un joven derramara su café en mi saco blanco, después del hecho, me quede atónita mirando mi saco, no sabia si reír o llorar y no por lo que costara el saco, sino porque era el que mi abuela hace poco me había regalado, el joven no paro en disculparse mas de 10 veces y en decirme lo apenado que estaba y yo no pude omitir palabra alguna solo pensaba en lo que me diría la abuela, así que solo me levante, mire al joven le dibuje una pequeña sonrisa, me dirigí a la caja con mi saco lleno de café, pague y me fui a caminar al malecón antes de regresar a la oficina, tal vez ahí pensaría mejor las cosas y en como le diría a mi abuela el incidente del saco.

Ya en el malecón lejos de pensar en el saco manchado de café, comencé a recordar a Max que quien lo diría, después de que me ignoraba se convirtió en mi mejor e inseparable amigo, también a el me dolía mucho recordarlo, pero me dolía aun mas recordar lo que paso ese día cuando tenia 15 años.




Un ladrido de Max fue lo que les indico a las enfermeras que había despertado, se pusieron muy contentas, asta parecía que esperaban con ansias que despertara, llamaron enseguida al medico que no tardo mucho en llegar a la habitación seguido de mi abuela la cual como es su costumbre, llego gritando y diciéndome crudamente el gusto que le daba que por lo menos yo, me hubiera salvado del accidente en el que mis padres y hermanos habían muerto, y valla que fue crudamente la noticia, porque lejos de omitir palabra alguna, comencé a llorar; no supe cuanto tiempo paso para quedarme dormida pero todo fue gracias a que el medico me administro un calmante.

Quede completamente sola, mis padres y mis hermanos no estaban ni para respaldarme el aire que respiraba, mi vida definitivamente dio un giro total, tuve que ir a vivir a casa de mi abuela, ya que a mi corta edad no me era posible valerme por mi misma.

Escuela, vestido, dinero y clase social nunca me falto, todo gracias a que vivía con ella, mucha de su fortuna era producto de una cadena de hoteles que tenia distribuidos en distintas zonas turísticas del país y como era lógico mi abuela esperaba que yo siguiera ese camino, al ser la única nieta que vivía con ella podía hacer y decidir por mi lo que a ella mejor le pareciera, yo no tenia derecho al boto ya que después de todo ella era la que veía por mi y la que me mantenía, algunos miembros de la familia se quejaban, sobre todo las tías envidiosas que siempre querían lo mejor para sus pequeños de 30 años, decían, que yo era la que mas gozaba de todo lo que ella podía ofrecer, y que me aprovechaba del dinero que tenia, otros en cambio se compadecían de mi, decían que tenia una paciencia de Ángel, conocían tan bien como era la abuela que esperaban que no creciera traumada de la tortura que era vivir con una persona tan cambiante y a la que le encantaba que todo fuera a su manera, creo que si mi padre viviera definitivamente no lo permitiría, era lo que me gustaba de el, que respetaba todo lo que yo hacia, pero desafortunadamente mi padre no estaba.

Como era de esperarse estudie una licenciatura en Hotelería y Turismo, seguida de una carrera de Administración de Empresas, tengo la impresión de que mi abuela esperaba que no fuera una holgazana que quería de todo sin hacer nada como la mayoría de mis primos, no tubo que esforzarse mucho, tenia tan bien arraigadas todas las cosas que me enseñaron mis padres con respecto al dinero, costumbres y vida, que la verdad no tenia ganas de cambiarlas, además procuraba hacerla feliz o por lo menos intentaba mantenerla satisfecha, hizo de mi a mis 26 años toda una mujer preparada y lista para comenzar a trabajar en el negocio familiar, para el gusto de pocos mi abuela me cedió su lugar en la empresa, comencé a viajar tanto como lo hacia ella, al principio lo hacíamos juntas para comprender como tratar a los empleados y detalles extras de la empresa, después me dejaba ir y hacerlo yo sola mientras ella esperaba en casa, pero con su obsesión y con su rutina tan activa de siempre me monitoreaba cada 2 horas para saber si no había tenido ningún problema y mi respuesta siempre era la misma.

 –“Abuela todo esta bien, no te preocupes”- No la hacia inmensamente feliz y aunque no muy conforme con mi respuesta lograba que dejara de marcar por lo menos en las siguientes 4 horas.




Recordé que ya estaba en la oficina cuando tocaron la puerta y una cara familiar se asomo hacia adentro.

-“Señorita Clarisse, tenemos un problema con un cliente y quiere hablar con usted, ¿lo hago pasar?”-

Voltee y mire a Marcela que me veía con miedo, pensando que la regañaría como seguramente lo hubiera hecho mi abuela después de un problema en el hotel; me quede en blanco ya que no tenia nada en la cabeza mas que el recuerdo de mi adolescencia.

-“Señorita Clarisse, perdón… ¿lo hago pasar?”- Me repitió al ver que no obtenía ninguna respuesta y la pobre seguía con su cara de terror en la puerta.

-“Lo siento Marcela, si hazlo pasar”- El tercero esta semana, Vallarta definitivamente era complicado y no dudaba que fuera un cliente inconforme con alguno de los servicios del hotel, después de todo las personas con bastante solvencia económica le encantaba hacer dramas, asta cuando el botón del control remoto no funcionara de manera adecuada o si el foco de la habitación parpadeaba tantito por alguna falla eléctrica, estaba empezando a acostumbrarme a que todo lo quisieran arreglar con el Dueño o el Gerente del hotel y estoy casi segura de que si mi abuela invirtió en hotelería fue para que todo estuviera como ella quisiera y no tener que andar poniendo mala cara o perdiendo el tiempo dando queja de los empleados a alguien mas en algún otro hotel a donde quisiera ir a vacacionar.

-“Buenas tardes”-

-“Buenas tardes, adelante por favor tome asiento, con quien tengo el gusto?.”- Lo recibí como era mi costumbre con cualquier cliente, pero a primera vista, no era el típico cliente rico y alzado que venia a darme queja de uno de los empleados o de los servicios del Hotel así como yo esperaba que fuera, me desengañe muy rápidamente ya que era todo lo contrario, era un joven bastante normal, con ropa casual que a leguas se notaba que quería unas buenas vacaciones, tal vez de unos 3 o 4 años mayor que yo, alto, de tez clara y unos bellos ojos claros, aunque su cara me resultaba un tanto familiar.

-“Daniel Zepeda, mucho gusto ¿Creo que definitivamente no resolveré mi problema verdad?”-  Me lo dijo mirándome fijamente mientras se sentaba, y con una amplia sonrisa en el rostro un tanto sarcástica.

Me quede mirándolo creo que de una manera bastante torpe, cuando menos acorde, se presento un pequeño silencio incomodo, el también me miraba a mi; claro que conocía a ese hombre, era el mismo joven que esta mañana había manchado mi saco accidentalmente en el restaurante.

-“Los problemas laborales son diferente a los tropezones en las calles y las manchas de café en los sacos blancos, así que no se preocupe señor Daniel, mi nombre es Clarisse, ¿Cómo lo puedo ayudar?”-

-“Veras hace como 2 meses hice una reservación por internet y….”- No podía creer la jugarreta del destino, en verdad tenia ganas de soltar la carcajada por lo tonta que fui en el restaurante y disculparme al no haberle dirigido palabra alguna y salir casi huyendo de ese lugar; lo miraba atentamente mientas me exponía su problema, no tenia la misma facha que tenían los demás clientes del hotel pero eso no le quitaba lo atento y respetuoso para hablar conmigo sobre su inconformidad cosas que a los demás clientes les faltaba.

-“Crees que se pueda resolver este inconveniente? Si no, para antes de que oscurezca buscar otro lugar en donde hospedarme.”-

-“De ante mano le pido una disculpa, son raras este tipo de ocasiones en las que nuestro registro de reservación por internet falla, pero no hay ningún problema señor Daniel, no es necesario que busque otro hotel, es cuestión de checar en la base de datos por si hubo algún error en recepción a la hora de capturar sus datos o en su defecto checar su numero ficha que se le fue enviada a su cuenta electrónica que se le tenia que hacer llegar a lo mucho en 3 días hábiles con el código que se le designo para su habitación ¿Trae con usted ese código o por muy extremo la ficha de deposito?”-

-“El código no, ya que no me fue enviado a mi cuenta de correo, he incluso llame al hotel y me dijeron que no había ningún problema que si ya había hecho el deposito tenia que aparecer en la base de datos y que con mi nombre podía pedir mi habitación ya reservada, pero como todo me sonó muy raro y confuso pues si me traje la ficha de deposito conmigo… aquí tiene.”-

Al ver la ficha de deposito respire, fue un alivio saber que si la traía con el, se veía un tanto despistado y yo, ya empezaba a dudar que estuviera en el Hotel correcto y definitivamente me ahorro un trabajo enorme y una guerra campal entre el banco y el Hotel.

Dure 3 horas aclarado todo el asunto de la reservación con Daniel, nunca había tardado tanto con un cliente, pero ni sentí el tiempo, se me paso bastante rápido, Daniel hacia pequeñas bromas que lograban hacerme el rato mas ameno, la abuela llamo 2 veces, toda histérica pensando que todo andaba mal, asta parecía que le habían ido con el chisme, personalmente hice todo el tramite para su estancia y lo lleve asta su habitación he incluso le ofrecí barra libre en su ultimo día en el Hotel como compensación del mal rato que paso.

-“Habitación #712 espero que disfrute su estancia y nuevamente una disculpa, le aseguro que checaremos nuestro sistema de reservaciones por internet para que esto no vuelva a pasar y lamento mucho el mal rato que paso Sr. Daniel.”- Mientras le daba la disculpa que ya me sabia de memoria, el me miraba fijamente como tratando de encontrar algún tesoro perdido en mi rostro, por un momento si me intimido tanto como nadie lo había podido hacer, incluso pensé en decirle que si estaba todo bien, aunque no hubo necesidad creo que se dio cuenta de la insistencia de su mirada y después de tomar la llave de su habitación comenzó a hablar.

-“¿Y tu no tienes ganas de ir a tomar un café?”- Lejos de molestarme el comentario, comencé a reírme, no se si se estaba burlando de mi por el incidente del saco, o si me lo estaba diciendo enserio, pero no tenia la mínima intención de salir con el, así que lo único que pude hacer fue mentir.

-“Gracias, será en otra ocasión por ahora tengo mucho trabajo, además tengo que viajar y estar en casa para la cena”-  Una completa mentira recién sacada de la manga, ya que no tenia la intención de regresar a la casa con la abuela esa noche ni las de los siguientes 5 días, pensé en trabajar y disfrutar toda esa semana en Vallarta con o sin la aprobación de la abuela, después de trabajar durante 1 año sin descansar creo que me lo merecía, además necesitaba tiempo a solas y si la abuela quería verme no le costaría nada subir al avión y viajar hacia acá.



Abril suele tener las semanas mas largas y definitivamente hoy fue un día muy pesado el cual inicie con el pie izquierdo, yo nunca he gozado de muy buena suerte así que nunca la he esperado tanto, pero este día creo que la mala fortuna me acechó desde muy temprana hora. Después de atender a Daniel regrese a la oficina y le di la orden a Marcela de ya no pasarme trabajo, no tenia ganas de seguir atendiendo gente, quería salir de la oficina, distraerme y pasear por la playa, después de todo creo que mi afectado del hotel no descubriría mi pequeña mentira, ya bien dicen por ahí que la primera impresión no se olvida y la mía era de que a el le gustaba mas estar en un restaurante tomando café que caminando por la playa en la noche, así que fue la opción mas viable, Daniel no me cacharía en la mentira, no se notaria el rechazo a la invitación del café y yo podría disfrutar un momento a solas para poder aclarar mi vida.

8:30 pm, fue la hora en que la abuela hizo su ultima llamada y yo, ya me encontraba caminando descalza por la playa disfrutando el aire fresco, no era temporada de grandes heladas así que solo traía un pequeño saco naranja, un short blanco que en su gran mayoría dejaba ver mis piernas blancas y delgadas, unas sandalias doradas que traía en mis manos y mi celular junto con ellas, era ya tarde así que no me preocupaba por que me reconocieran además solo había parejas enamoradas, que miraban la luna como si encontraran en ella todo el amor para brindarle a su compañero, la admiraban con tanta devoción que asta la luna parecía corresponderles con un brillo muy hermoso y una noche completamente limpia y despejada, en la que solo ella y las estrellas podrían cubrir con su manto el amor que se gestaba en cada pareja que adornaba la playa esa noche.
En mi caminata encontré un montón de piedras lo bastante grandes, solitarias y alejadas de las parejas enamoradas, como para poder pensar en todo lo que era mi vida, en lo que quería seguir haciendo, tenia un tamo ya trazado, pensaba en mis amigos, mi familia, en como eran y la forma en la que pudiera ayudarlos con sus problemas como el tío Esteban que lo único que sabia hacer era apostar, jugar, beber y regañar a mi prima Patricia, su única hija, por el galán que traía, el cual se estaba convirtiendo rápidamente en un medico de prestigio, su único pecado era ser hijo de un ex-amigo de mi tío; tal vez algún viaje a Paris dentó de algunos años tampoco me vendría tan mal, pero de un momento a otro mis pensamientos se enfocaron en las parejas de la playa me quede mirándolas y comencé a retomar mis propios pensamientos y en todos me encontraba sola, sin algún compañero que se preocupara por mi, sin amor.

-¡Parece que la cena se cancelo! O tal vez una taza de café no es muy de tu agrado pero… si me lo hubieras dicho te hubiera invitado alguna otra cosa.- Un hormigueo recorrió todo mi cuerpo, reconocí la voz de inmediato, varias horas atendiéndolo bastaron para saber quien se estaba dirigiendo a mi, voltee de inmediato Daniel estaba parado tras de mi con un pantalón color beige, una playera azul y unas sandalias, en su pecho llevaba colgando una cámara que ha simple vista parecía ser profesional, no supe que hacer ni donde esconderme, pero definitivamente la vergüenza le ordenaba a mis piernas salir corriendo de ahí, pero mi cuerpo no se movía.

-“Tuve un ligero contratiempo.”- Me sentí completamente estúpida después de haberlo dicho, Daniel me seguía sonriendo.

-“¿Puedo sentarme?”- Después del desaire del café no podía negarle que se sentara conmigo, aunque en mi plan no estaba contemplada la compañía.

-¿!Y que haces aquí tal sola?, teniendo a tanta gente en el hotel que te obedece y te puede hacer compañía.”- Voltee a mirarlo, tenia 2 opciones volver a mentir y decir que me esperaban en el hotel o por primera vez aceptar la compañía de un extraño y pasar un buen rato.

-“Solo pensaba”- Le dibuje una sonrisa mientras el se sentaba aun lado mío, aun no estaba completamente segura de quererle contar mi vida a un extraño con el que empecé con el pie izquierdo, pero después de todo ya había dado inicio a la conversación y Daniel definitivamente era muy bueno para hacer platica, logro hacerme reír muchísimo tanto que no recuerdo la ultima vez que me había reído así y el tiempo ni se diga, se paso bastante rápido platicamos muchísimo, teníamos mas cosas en común de lo que pensábamos, me conto su historia y lo que hacia en Vallarta, así como yo le conté la mía.

Jamás había abierto tanto mi corazón y mucho menos con un extraño como lo hice con Daniel, los hombres que siempre estuvieron a mi alrededor, lastimosamente solo veían la cuantiosa cantidad de bienes de mi abuela y el signo de pesos en mi rostro. Regresamos al hotel a las 12:00am, no hubo necesidad de que me acompañara a mi habitación, mas bien lo acompañe yo a el, pero solo al piso en donde se encontraba su habitación, ya que la regla es que nadie sepa cual es la habitación de la dueña y esa regla definitivamente me gustaba mucho.

La puerta del ascensor se abrió, Daniel salió a paso lento, se detuvo fuera del elevador un instante y volteo

-“Asta mañana entonces?”-  Quise decirle que si a ese fotógrafo que apenas había comenzado a realizar sus sueños después de 4 años de estudiar para ello, por primera vez me nacía estar con alguien y ansiaba que pasara el tiempo para poder volver a platicar con el.

-“Tal vez después de el trabajo, creo que te puedo aceptar la taza de café que quedo pendiente”- Le dije sonriéndole desde el elevador que poco a poco se fue cerrando.



Ya pasaron 5 años, y mi vida dio otro giro inesperado, me volví a quedar sola, la abuela murió hace 2 años de un ataque al corazón, fue instantáneo y dicen que ni siquiera sintió dolor, simplemente ya no despertó, como era de esperarse la gran parte de su fortuna paso a mi poder, quede al frente de la cadena de Hoteles, aunque nunca lo desee así, y de la otra mitad que se repartió entre primos y tíos que ansiosos esperaban la herencia, quede como su asesora principal la cual no se sometía a cambios por ordenes de la abuela, jamás creí que me tuviera tanta confianza, mucha de la familia se molesto el dinero definitivamente separa vidas, vidas que desde que nacemos estamos unidos por el lazo de la sangre, lamentablemente nunca han entendido que a mi no me dejaron lujo, ni vacaciones, ni paseos, ni días felices lo único que me dieron fue la responsabilidad de velar por ellos, por los que no sabían que hacer, después de todo descubrí que para eso me entreno la abuela, nos quiso mucho a todos, a su manera pero creo que lo hizo y dejo a alguien que los cuidara y a mi manera logre hacerla feliz lo mas que pude.

Este es el sexto año en el que sin falta, cada Abril regreso a Vallarta a trabajar una semana, siempre esperando volver a encontrar a aquel fotógrafo que me mancho mi saco blanco al que le entregue mi alma, mi cuerpo y mi corazón, como olvidar aquella primera y ultima noche en la que estuvimos juntos, aun recuerdo el sabor de esa copa de licor seguida de sus labios cálidos, labios como ningunos, su cuerpo con el mío, recuerdo el tiempo que nos falto tiempo para seguir amándonos, con el, pase la semana mas feliz de mi vida, Daniel era un hombre encantador, como ninguno, su delicadeza al tratarme, su educación y sus ocurrencias hicieron que esa semana en Vallarta fuera inolvidable, todos los días me pregunto donde estará, si me extrañara o si pensara en mi, con el creí haber encontrado todo, pero el amor no pone cadenas y  tuve que dejarlo seguir sus sueños; aun recuerdo esa sonrisa y ese abrazo con los que se despidió de mi antes de salir del hotel, todo el era una persona completamente diferente a los demás y estoy segura que el encontró la joya lejos del dinero.

Miraba mi cafetera de una manera bastante hipnotizadora, la maquina hacia su sonido usual, eso si Daniel me hizo amar el café y disfrutarlo mas que solo como una bebida para despertar. Mientras seguía recordando mi semana con Daniel y todo el tiempo que había pasado desde aquella vez, mi concentración fue alterada cuando Marcela toco la puerta de la oficina.

-“Señorita tengo a un cliente que exige hablar con usted, ya se que me dijo que no estaba para nadie, pero el dice que es muy importante y requiere su atención.”- Seguro el típico cliente rico de todos los días, aunque mi vista aun seguía en la cafetera que aun no terminaba de hacer su trabajo.

-“Esta bien, no te preocupes espero que no sea algo grave, hazlo pasar Marcela”- Marcela cerro y abrió la puerta nuevamente para darle paso a aquella persona que solicitaba tan urgentemente mi presencia, solo se escucharon 5 o 6 pasos en la habitación, quien quiera que fuera se había quedado parado tal vez esperando a que volteara a mirar, aunque su perfume de inmediato me indico que era un hombre el que había entrado a la oficina.

-“Siéntese por favor enseguida lo atiendo… ¿Gusta una taza de café?”-

-“Si lo vamos a compartir de la manera en que compartimos la copa hace 6 años, y no vuelves a dejarme ir… acepto”- Seguía sin voltear pero con los ojos muy abiertos y una mano en el pecho, la cafetera había terminado su función y el corazón ya me palpitaba de una manera bastante rápida, las piernas me temblaron como adolecente, seria cierto que aquella voz fuera de el? Voltee y mis ojos no podían creer lo que veían, era el, estaba frente a mi, había cambiado un poco su forma de vestir pero solo eso, seguía con esa sonrisa que solamente el podía ofrecerme y con esos ojos únicos con los que siempre lograba ver mi alma y mi corazón.

-“Claro que no te dejare ir…. Nunca mas”- Camine a abrazarlo y besarlo, había soñado tanto este momento, lo había ensayado una y otra vez frente al espejo, pero nada de lo pensado hice, ese momento solamente fue nuestro, fue espontaneo y sin planearlo, nuestros cuerpos se aferraron uno al otro como si fueran uno solo…. Y nuevamente mi vida dio otra vuelta.

♥ ♥


Después de mucho tiempo volví a pasar una de las semanas mas felices de mi vida, Daniel era un hombre encantador, su delicadeza al tratarme, su educación y sus ocurrencias hicieron que esa semana fuera inolvidable. 

viernes, 6 de enero de 2012


♥ "Me quede mirándolo creo que de una manera bastante torpe, cuando menos acorde se presento un pequeño silencio incomodo, el también me miraba a mi, con sus ojos claros y esa sonrisa sarcástica, claro que conocía a ese hombre, era el mismo joven que esta mañana había manchado mi saco accidentalmente en el restaurante." ♥ ♥

viernes, 30 de diciembre de 2011

Le preguntaron a Mahatma Gandhi cuáles son los factores que destruyen al ser humano. Él respondió así: La Política sin principios, el Placer sin compromiso, la Riqueza sin trabajo, la Sabiduría sin carácter, los Negocios sin moral, la Ciencia sin humanidad y la Oración sin caridad. La vida me ha enseñado que la gente es amable si yo soy amable; que las personas están tristes si estoy triste; que todos me quieren si yo los quiero; que todos son malos, si yo los odio; que hay caras sonrientes, si les sonrío; que hay caras amargas si estoy amargado; que el mundo está feliz si yo soy feliz; que la gente es enojona si yo soy enojón; que las personas son agradecidas si yo soy agradecido. La vida es como un espejo: Si sonrío, el espejo me devuelve la sonrisa. La actitud que tome frente a la vida, es la misma que la vida tomará ante mí..
"El que quiera ser amado, que ame".

La única razón por la que eres feliz es
porque tú decides serlo...

jueves, 29 de diciembre de 2011

"Haz todo lo necesario para lograr tu mas ardiente deseo y acabaras lográndolo" 
Beethoven

domingo, 25 de diciembre de 2011

:)

Momento de detenerte, voltear hacia atras, buscar momentos que hallan valido la pena y luchar por lo verdadero, por la plenitud, asimilar lo malo y evolucionar, arrepentirse si es necesario, es una cualidad que nos caracteriza como seres humanos.

lunes, 12 de diciembre de 2011

...

No me olvides, te lo suplico, recuerdo que dijiste: 

"A veces el amor dura, pero otras en cambio duele"

jueves, 8 de diciembre de 2011

Solo una idea

Comenzamos con la idea, algo muy significativo para ti porque lo viste o viviste, la tienes la siembras y esta se desarrolla, la crías como si de verdad fuera tuya, la cosechas la tienes en tus manos y la miras..... ¿Ahora que sigue?

La tomas nuevamente como algo muy propio y te aferras a ella,  la defiendes a capa y espada aunque algo te diga que estas equivocado pero es mas fácil no entender  razones, comienzas a afectar el medio y el medio reacciona inconforme, tu lo intentas convencer y este le da paso a la duda, la duda que esta a tu favor hace su trabajo de convencimiento y el medio sin estar muy de acuerdo sede, el medio ordena a todos a aceptar tu idea, todos la aceptan y todos te creen, uno no.

Ese uno comienza a darte dolores de cabeza, te enfrenta, tu lo enfrentas y te hace tambalear pero no quieres ceder aunque comienzas a darle el beneficio a la duda, la duda comienza a traicionarte, ese uno te da otras técnicas que sin derrochar tu idea la puedas convertir en algo mejor, terco con tu decisión haces que el medio tenga un conflicto al tener 2 caminos por escoger el tuyo y el de ese uno, la duda que fue tu amiga te da malos consejos y te traiciona, te deja solo con tu idea.... ¿Y ahora que sigue?

Una fuerte tempestad desatada entre el conflicto creado... se lleva tu idea, desaprovechaste tu idea por no darle cabida a aplicarla de manera diferente, te esforzaste tanto en no aceptarlo que te quedaste solo, te esforzaste tanto en creer en una idea que ni tu creías realmente, te quedaste pensando en lo que ese uno junto contigo pudieron crear con esa idea... ¿Que haces?

Creas otra idea diferente y repites el ciclo aunque esta ves de otra manera, esperando volverte a topar con ese uno que no estuvo de acuerdo contigo, para poder así hacer que tu idea sea grande y de mas frutos.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Aferrada

Una vez una amiga mía me dijo que era una aferrada, asta entonces no lo comprendía... hoy si, después de pasar varios días ya sin dormir lo suficiente, teniendo pesadillas medias raras, despertando sin razón solo para mirar el techo de mi litera, entre las tareas que ya me marcan el fin de semestre, pensamientos tal vez inútiles de un "posible" y "planeado" futuro y de personas que tal vez pudieran habitar en el y de lo cercas que esta el día que regrese aquí, al mundo material.


Falta una semana o tal vez menos para mi cumpleaños, siempre lo he dicho mi 7 es el de la buena suerte, y valla suerte la mía, mi mamá, su hermana (mi tía) y un sobrino mío que no es de sangre pero si de corazón también son del mismo día, poco inusual o por lo menos no es algo que escuchas a la vuelta de la esquina. 


Dada la situación que el compartir cumpleaños significo para mi desde muy chica y la cual hace años lo sentía como una especie de represión, se volvió en algo cotidiano, mi cumpleaños solamente es un día mas en el calendario, sin embargo siempre se me inculco que tenia que estar en casa con la familia, también era el día en que la princesa de papá podía hacer y deshacer a su antojo, cuando estaba chica y asta la fecha, era el único día que no me podían regañar si hacia algo mal y como quedaba la situación ese día ya no contaba el regaño para el siguiente, esa era la regla y era lo que mas me gustaba y no porque fuera vaga sino porque era el día en el podía sentir lo que era ser una pequeña escuincla malcriada y chiquiada, era el día que me podía comportar como mis demás amigas del colegio lo hacían con sus papas, era una especie de curiosidad y saber como se sentía, aunque agradezco no haberme quedado con esas mañas.


7 de Diciembre del 2011, No se que esperar que pase, no se si me iré de fiesta, si dormiré todo el día, si estaré en casa, si solo le llamare a mi mama y me desaparece a algún lado para estar sola, lo que si estoy segura es que me daré una escapada para ir a dar gracias por otro año mas, porque ya son 21 años digamos que ya pase el limite para iniciar un año mas de vida y aprendizajes, una década mas en mi vida, mas experiencias que sin duda me llevaran a conocer mas gente y mas lugares. 


Estos últimos días antes de finalizar otro de los últimos semestres en la universidad he escuchado a varios compañeros decir: "Yo cuando termine mi carrera me iré a Durango a trabajar, conseguir dinero y regresar a hacer mi maestría.", "Espero que finalizando la universidad me den el trabajo que quiero porque ya voy a tener mi titulo.",  "Tengo mi historial limpio para cuando salga no me pongan peros en ningún trabajo", "Saliendo de la universidad me voy a poder casar sin que mis papas se opongan", "Yo le voy a mentar su madre a la universidad después de que me den mi titulo, ya si después me quieren dar una patada que me la den.", esto entre otras cosas, lamentablemente y siguiendo la platica siempre sale la pregunta incomoda: "¿Y tu, que es lo que vas a hacer saliendo la universidad?" y de ahí la típica respuesta: "Lo mejor de lo mejor"(seguida de una risa media burlonsilla).


Lo mejor de lo mejor?... Enserio espero hacer lo mejor de lo mejor? bueno, ese es y ha sido el propósito desde que entre a la universidad, desde que trato de que los demás se sientan orgullosos de mi, desde que mi vida dio un giro de 180º, desde que conocí personas maravillosas y otras que no lo son tanto, unas en las que e aprendido cosas que no conocía, otras que me enseñaron cosas que no entendía, y otras de las que sigo aprendiendo, ademas esa respuesta no me da un plan marcado de lo que quiero o de lo que tengo que hacer, me da toda la libertad de hacer simplemente que cada uno de mis días sea el mejor.


No quiere decir que no tenga sueños, aspiraciones, metas etc.. claro que las tengo, soy una soñadora compulsiva que espera que día a día las cosas cambien para bien y que todo lo que hay a mi alrededor empiece a tener un valor ante los ojos de los demás, pero simplemente resulta ser la respuesta mas cómoda para esa pregunta y respuesta que no me hace quebrarme la cabeza y tal vez estresarme por un futuro que ni se si esta escrito o si lo tengo que escribir yo. 


Hoy en especial tengo ese sentimiento de querer aferrarme a los 20, de no querer crecer mas de lo que los años me permitan, no quiero ser parte de los que crecen en el montón, pero tampoco quiero ser alguien carcomida por el sistema en el que vivimos, en el que para vida de "sobrevivir" se tiene que trabajar junto con las manecillas del reloj, aprovechar todo lo que el día te puede aportar, en donde no importa nada mas que ser millonario y tener un alto capital que te pueda solucionar la vida cuando ya estes viejo(a) quiero poder seguir aquí en esta etapa de la que siento que he aprendido mucho, en la que me siento comoda y de la que quiero seguir conociendo, en pocas palabras me aferro a no crecer, si por mi fuera viviría así como estoy no como me lo propone la historia, la gente, el sistema, incluso la vida misma.


En definitiva no esta en mis manos detener ni el tiempo, ni la vida, ni mi realidad, no puedo simplemente gritar: "Paren el mundo que me quiero bajar!!!", indiscutiblemente el tiempo y todo lo que el lleva, siguiera el mismo curso, curso que te obliga a caminar, correr o mínimo a pensar.


Voy a seguir siento la aferrada aquella que mi amiga me decía, aunque entendí que a la edad y a la época no me voy a poder aferrar, decidí llevarme la vida leve, seguir caminando, experimentando, gozando y haciendo lo mejor que pueda hacer de mi vida, después de todo ser: "lo mejor de lo mejor" solamente va a depender de mi.


Me aferro a mis ideas, a mi forma de ser, de pensar, a la forma en la que sueño, a como veo y veré siempre lo que esta a mi alrededor, después de todo cumplir años no es tan malo, son pruebas buenas o malas, que me van a enseñar a seguir caminando, agradezco y agradeceré siempre a las personas que están a mi alrededor porque gracias a ellas los 20 fueron una locura, llena de infinidad de cosas bellas, regulares, malas,  pero que de todas tuve un aprendizaje, cosas que estoy segura que en los 21 no van a ser la excepción .